Estar completamente presentes es una habilidad que muy pocos cultivan.
¿Por qué nos cuesta tanto habitar el ahora?
Porque vivimos más preocupados por lo que va a suceder que por lo que está occuriendo hoy.
En lugar de prestar atención a lo incierto, deberíamos estar conscientes – aquí y ahora – de cómo nos vemos, cómo nos sentimos y cómo interactuamos en nuestro contexto.
Muchas personas creen que el mindfulness es sinónimo de “poner la mente en blanco” y no pensar en absolutamente nada.
Pero la realidad es diferente.
Vivimos en un sistema que, casi sin darnos cuenta, nos empuja a estar obsesionados con el mañana.
Tal vez la solución no está en dejar la mente como una hoja en blanco, sino en dejar de emitir juicios constantes contra nosotros mismos.
Educación emocional: más que una asignatura.
Hoy todos hablan de educación emocional, y muchos colegios la están integrando como una materia adicional.
Durante años, la escuela tradicional se ha enfocado en el conocimiento académico, pero pocas veces priorizó el desarrollo integral y el bienestar de los estudiantes.
La gran pregunta es: ¿El mindfulness será otra “asignatura del momento”, como lo fueron en su día tecnología, proyecto de vida o emprendimiento?
Formar corazones equilibrados nunca debió quedar fuera del currículo.
Es un pilar fundamental para cualquier sociedad sana.
Cuando un estudiante desarrolla atención plena, le resulta más fácil relacionarse consigo mismo y con su entorno.
Cuando un niño comprende lo que siente, puede tomar decisiones más coherentes.
Suena complejo llevarlo a la práctica, ¿verdad?
Así lo vivimos en Rhema
En Rhema lo hacemos realidad a través de procesos cercanos y aplicables a la vida cotidiana.
Por ejemplo, la profe Geraldine Moncada guió a los estudiantes de Retórica Omega en la creación de un botiquin de primeros auxilios emocionales.
Este ejercicio busca dotar a los chicos de herramientas prácticas que puedan utilizar en momentos de sobreexaltación, caos, confusión o perturbación – situaciones que todos hemos experimentado -.




Aquí no hablamos de meditaciones eternas desconectadas de la realidad.
Hablamos de gestionar el mundo real, con recursos concretos y aplicables.
Diferentes caminos hacía la presencia
Practicar mindfulness es más sencillo de lo que parece, pero debemos dejar de asociarlo únicamente con meditar o respirar.
Si bien las meditaciones breves con intención y la consciencia de la respiración son beneficiosas, no lo resuelven todo.
Vivimos hiperestimulados.
Cuando intentamos detenernos, sentimos incomodidad: no podemos quedarnos quietos o comenzamos a sobrepensar todo.
Cada persona encuentra caminos distintos para volver a su centro:
- Algunos salen a trotar y conectan con los colores del entorno, el aire fresco y el movimiento de su cuerpo.
- Otros pintan sus emociones y las transforman en expresiones vivas de su mundo interno.
Eso también es mindfulness.
Porque hay presencia, hay conciencia de lo que sucede en la mente y una forma intencional de expresarlo hacia afuera.
No se trata de perfección
Nos han vendido la idea de que practicar mindfulness es convertirse en un monje que medita durante horas en absoluto silencio.
Si así fuera, todos los profesores de yoga y mindfulness tendrían la vida resuelta y serían “oasis de paz” en medio del caos.
Y sabemos que no es así.
Más que la práctica en sí misma, lo que transforma es la intención con la que la vivimos.
No es un proceso lineal donde siempre estaremos bien.
Es un camino progresivo de conexión con nuestro interior.
Esos pequeños momentos de lucidez, con el tiempo, se traducen en coherencia para la vida.
En Rhema entregamos progresivamente herramientas, técnicas y humanidad a nuestros estudiantes para que ellos puedan aterrizarlas en sus contextos personales, familiares y sociales.
La vida tiene matices.
El bienestar emocional es un espectro humano que, tarde o temprano, todos debemos aprender a gestionar.
Y qué mejor que comenzar desde el colegio, porque allí es dónde se sientan las bases del ser humano y del futuro profesional.
La niñez es destino… ¿Cómo estás forjando el de tu hijo o hija?
Cristian Izquierdo es el Director General de Rhema E-School. Cristian es Licenciado en Bilingüismo con énfasis en inglés de la UTP. Cristian es egresado de la Universidad ICESI en la maestría en educación mediada por TIC y la especialización en Docencia Universitaria.